La terapia CAR-T demuestra seguridad y eficacia en pacientes con cáncer que padecen enfermedades autoinmunes o inflamatorias.
En un estudio innovador publicado recientemente en Reumatología de The LancetInvestigadores del Instituto de Cáncer Dana-Farber han evaluado la seguridad y la eficacia de la terapia con células CAR-T en pacientes con cáncer con antecedentes de enfermedades autoinmunes o inflamatorias. El estudio, que revisó datos de 2017 a 2023, incluyó a 604 pacientes con linfoma y Mieloma múltipleDe los cuales, 53 presentaban afecciones autoinmunes o inflamatorias subyacentes. Estas afecciones incluían enfermedades reumáticas, siendo la psoriasis la más común.

La terapia con células CAR-T, dirigida específicamente a CD19 y BCMA, ha demostrado un éxito notable en el tratamiento de la enfermedad recidivante y refractaria. Linfoma de células B, leucemia y mieloma múltiple. Sin embargo, han surgido preocupaciones con respecto a su seguridad y eficacia en pacientes con enfermedades autoinmunes o inflamatorias preexistentes, ya que estos pacientes tienen un mayor riesgo de sufrir reacciones graves como el síndrome de liberación de citoquinas (SLC) y el síndrome de neurotoxicidad asociado a células efectoras inmunitarias (SCAI).
El estudio reveló que la incidencia de síndrome de liberación de citoquinas (SLC) y síndrome nefrótico mediado por células T (SIC-T) en pacientes con enfermedades autoinmunes o inflamatorias fue similar a la de pacientes sin estas afecciones. En concreto, las tasas de SLC grave fueron mínimas, sin diferencias significativas entre ambos grupos. La incidencia de SIC-T también fue comparable, lo que sugiere que la terapia con células T CAR es segura para estos pacientes.
En términos de eficacia, no hubo diferencias significativas en la supervivencia libre de progresión (SLP) y la supervivencia global (SG) entre los dos grupos, lo que confirma aún más que la presencia de enfermedades autoinmunes o inflamatorias no afecta negativamente a la Tratamiento del cáncer Resultados. Curiosamente, el estudio también observó mejoras en la actividad de la enfermedad autoinmune tras el tratamiento. Se observó una reducción significativa en la necesidad de inmunosupresores y los brotes de la enfermedad fueron menos frecuentes en el grupo de tratamiento.
Este estudio aporta evidencia sólida que respalda el uso de la terapia CAR-T en pacientes con enfermedades autoinmunes o inflamatorias concomitantes, lo que indica que es una opción viable para un mayor número de pacientes con cáncer. Los hallazgos alientan la realización de estudios prospectivos adicionales para explorar los posibles beneficios de la terapia CAR-T en esta población de pacientes tan particular.
A medida que las terapias CAR-T continúan evolucionando, estos resultados ofrecen esperanza para mejorar las opciones de tratamiento y los resultados para pacientes con historiales médicos complejos.










