Avance en enfermedades autoinmunes pediátricas: la terapia con células CAR-T cura a un paciente con lupus.
En junio de 2023, Uresa, de 15 años, recibió terapia con células CAR-T en el Hospital Universitario de Erlangen, lo que marcó el primer uso de este innovador tratamiento para frenar la progresión del lupus eritematoso sistémico (LES), una enfermedad autoinmune grave. Un año después, Uresa se siente tan sana como siempre, salvo por algunos resfriados leves.
Uresa es la primera niña tratada por LES con Inmunoterapia en el Centro Alemán de Inmunoterapia (DZI) de la Universidad de Erlangen. El éxito de este tratamiento individualizado se ha publicado en la revista The Lancet.
El Dr. Tobias Krickau, reumatólogo pediátrico del Departamento de Pediatría y Medicina del Adolescente del Hospital Universitario de Erlangen, explicó la singularidad del uso de células CAR-T para tratar Enfermedades autoinmunesAnteriormente, la terapia CAR-T solo estaba aprobada para ciertos tipos de cáncer de sangre avanzados.
Tras fracasar todos los demás medicamentos para controlar el empeoramiento del LES de Uresa, el equipo de investigación se enfrentó a una difícil decisión: ¿deberían utilizarse estas células inmunitarias modificadas genéticamente en un niño con una enfermedad autoinmune? La respuesta fue sin precedentes, ya que nadie había intentado antes el tratamiento con células CAR-T para enfermedades autoinmunes pediátricas.
La terapia con células CAR-T consiste en extraer algunas células inmunitarias del paciente (células T), equiparlas con receptores de antígenos quiméricos (CAR) en un laboratorio especializado y estéril, y luego reinfundir estas células modificadas al paciente. Estas células CAR-T circulan por la sangre, atacando y destruyendo las células B autorreactivas (dañinas).
Los síntomas de Uresa comenzaron en otoño de 2022 e incluyeron migrañas, fatiga, dolor articular y muscular, y una erupción facial, signos típicos del lupus. A pesar del tratamiento intensivo, su estado empeoró, afectando sus riñones y causándole graves complicaciones.
A principios de 2023, tras múltiples hospitalizaciones y tratamientos, incluyendo quimioterapia inmunosupresora e intercambio de plasma, el estado de Uresa se deterioró hasta el punto de necesitar diálisis. Aislada de sus amigos y familiares, su calidad de vida se desplomó.
Tras extensas conversaciones, el equipo médico de la Universidad de Erlangen, liderado por el profesor Mackensen, acordó producir y utilizar células CAR-T para Uresa. Este uso compasivo de la terapia CAR-T se inició conforme a la legislación alemana sobre medicamentos y la normativa de uso compasivo.
El programa de terapia con células CAR-T de Erlangen, dirigido por el profesor Georg Schett y el profesor Mackensen, lleva tratando a pacientes con diversas enfermedades autoinmunes, incluido el LES, desde 2021. Su éxito con 15 pacientes se publicó en el New England Journal of Medicine en febrero de 2024, y actualmente están llevando a cabo el estudio CASTLE con 24 participantes, todos los cuales muestran mejoras significativas.
Para prepararse para la terapia con células CAR-T, Uresa se sometió a quimioterapia a dosis bajas para crear espacio para las células CAR-T en su sangre. El 26 de junio de 2023, Uresa recibió sus células CAR-T personalizadas. A la tercera semana posterior al tratamiento, su función renal y los indicadores del lupus mejoraron, y sus síntomas desaparecieron gradualmente.
El proceso de tratamiento requirió una cuidadosa coordinación para garantizar la eficacia de la quimioterapia y la protección de la función renal restante. Uresa experimentó solo efectos secundarios leves y fue dada de alta al undécimo día después del tratamiento.
A finales de julio de 2023, Uresa regresó a casa, terminó sus exámenes y se fijó nuevas metas para su futuro, como independizarse y tener un perro. Estaba encantada de reencontrarse con sus amigos y retomar una vida normal de adolescente.
El profesor Mackensen explicó que Uresa aún conserva una cantidad significativa de células CAR-T en su sangre, lo que significa que necesita infusiones mensuales de anticuerpos hasta que sus células B se recuperen. El Dr. Krickau destacó que el éxito del tratamiento de Uresa se debió a la estrecha colaboración de diversas disciplinas médicas en el Centro Alemán de Inmunoterapia.

Uresa ya no necesita medicamentos ni diálisis, y sus riñones se han recuperado por completo. El Dr. Krickau y su equipo planean realizar más estudios para explorar el potencial de las células CAR-T en el tratamiento de otras enfermedades autoinmunes pediátricas.
Este caso histórico demuestra el potencial de la terapia con células CAR-T para lograr la remisión a largo plazo en pacientes pediátricos con enfermedades autoinmunes graves como el LES. El éxito del tratamiento de Uresa subraya la importancia de la intervención temprana y la colaboración multidisciplinaria. Se necesitan más estudios clínicos para confirmar la seguridad y la eficacia a largo plazo de la terapia con células CAR-T en niños con enfermedades autoinmunes.










